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La franquicia en el sector educativo, ¿garantía de éxito?

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Aparición prensa Nemomarlin en El Economista, entrevista a Héctor Díaz consejero delegado de Nemomarlin Escuelas Infantiles

Noticia El Economista Nemomarlin Escuelas Infantiles

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En el último año, hemos visto cómo el sector educativo ha despertado al mismo tiempo que la economía española empezaba a levantarse. Decimos despertado porque durante los años de crisis tampoco había muerto, sino que simplemente ha estado durmiendo con algunos sueños -como los nuestros- que han hecho que con ilusión hayamos ido posicionando Nemomarlin como una de las cadenas de escuelas infantiles referentes en el sector, creciendo mediante el modelo de negocio de franquicias.

Es evidente que se trata de un sector en auge en el que los padres son cada vez más exigentes y el mundo se ha tornado más competitivo. Pero, ¿cómo se puede ser más competitivo en educación? ¿Cómo buscar esa ventaja competitiva, aquello que te diferencia del resto? Es cierto que hay sectores donde un avance tecnológico permite diferenciarse de la competencia; otros donde cuanto más grande eres, más se reduce el coste del producto, e incluso otros donde la ventaja es natural, como puede ser el clima para el turismo.

En el caso de una franquicia de educación, cuantos más profesionales tenga destinados a la enseñanza y más canalice su desarrollo e investigación a través de la central, mejor método educativo podrá ofrecer.

En el sector educativo podríamos decir que la ventaja competitiva se encuentra en los recursos humanos y como dice el refrán cada “maestrillo tiene su librillo”, pero deberíamos entender que el que tenga los mejores maestros en enseñanza infantil seguramente se diferenciará más fácilmente del resto de sus competidores y conseguirá atraer a una mayor demanda.

Por un lado, lo lógico es pensar que la demanda en educación responderá satisfactoriamente ante este hecho y valorará de una manera positiva al personal que imparta las lecciones. Eso puede ser cierto en algunos puntos, pero si queremos que nuestro negocio prospere, tenemos que conocer realmente qué es lo que más atrae a nuestra demanda. ¿Sólo unos buenos profesores? Hemos podido comprobar que nuestros clientes buscan que alguien despierte el talento que tiene su hijo, pero para ello necesitamos tener un método definido que el profesional pueda explotar. En ocasiones es difícil encontrar a los mejores maestros del sector, por lo que en nuestro negocio lo que debemos buscar es un buen método de enseñanza, ofrecerlo y estar localizado en un área donde exista esta demanda.

Nuestra ventaja competitiva no es otra que todo nuestro personal trabajando y reflexionando sobre una metodología que permita potenciar y desarrollar individualmente las competencias de cada niño.

Bien, ahora entremos en materia. ¿Cuál es el motivo por el que la franquicia puede ser una buena fórmula de negocio para el desarrollo de conceptos especializados en la formación y enseñanza de los más pequeños, concretamente en niños de 0 a 3 años? Antes de nada debemos tener en cuenta que el franquiciador tiene que tener una dilatada experiencia en dicho sector. Sin experiencia no hay conocimiento y sin conocimiento, nunca se podrá desarrollar ese método que explote el talento de los más pequeños. Por lo tanto, una franquicia en educación tiene que tener un recorrido profesional y de éxito con el que pueda demostrar un know-how que consiga transmitir a los franquiciados.

Sin embargo, tenemos casos de franquicias internacionales implantadas a nivel global que no están cuajando en España, mientras que en otros países europeos están funcionando con probada solvencia porque probablemente cuenten con un método que resulta atractivo para los niños, pero ¿y para los padres? Volvemos otra vez al punto de la experiencia. Lo más seguro es que estas franquicias no hayan tenido experiencia en España y no conozcan a los padres españoles, por lo tanto su método a pesar de ser válido en otros países, si no ha tenido éxito entre la demanda y las costumbres de España, no va a funcionar.

Una vez tengamos una franquicia con un método que nos diferencie del resto de la competencia y que los padres valoren, las ventajas que puede ofrecer este modelo de negocio en educación al franquiciado son considerables. Además de las clásicas ventajas de integrarse en una franquicia -condiciones de compra más favorables, publicidad de la enseña, la imagen de marca- lo más importante es que va a tener la fuerza y el respaldo de un equipo pedagógico con un conocimiento y experiencia en el sector que es lo que va a permitir que el negocio funcione y se alimente. Por ejemplo, de la misma forma que una fábrica cuanto más capacidad de producción tenga más reducirá sus costes y mejor precio podrá ofrecer, en el caso de una franquicia de educación cuantos más profesionales tenga destinados a la enseñanza y se canalice su desarrollo e investigación a través de la central, mejor método educativo podrá ofrecer.

En mi día a día gestionando Nemomarlin veo franquiciados decididos a abrir escuelas con nosotros, y siempre les advertimos de lo mismo: tu negocio no va a funcionar por nosotros, sino por ti. Aunque nosotros te transmitiremos nuestra experiencia, nuestro proyecto educativo propio y buscaremos el lugar idóneo para ejercer la actividad, si no eres capaz de gestionar la escuela, tu sueño no funcionará.

Estamos hablando de inversiones considerables con retornos estables y seguros, y a diferencia de otros sectores, aquí sabemos dónde está nuestro límite de facturación y si somos capaces de negociar una tasa de esfuerzo adecuada. Por eso, con una buena metodología y el saber hacer de la franquicia, limitamos mucho nuestro riesgo empresarial.

Necesitamos franquiciados que crean en el método. Hemos tenido gestores de escuelas que han creído que pertenecer a una franquicia de educación te garantiza el éxito por el uso de la marca y las instalaciones de la enseña, pero esto en realidad no funciona así. Tratamos de conseguir una fuerte vinculación entre el franquiciador y el franquiciado para defender nuestra ventaja competitiva, que no es otra que todo nuestro personal trabajando y reflexionando sobre una metodología que permita potenciar y desarrollar las competencias particulares de cada niño, y eso es lo que nos diferencia de los demás.

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